Vinos de Super Clásico. Etchart Privado.

Empieza Mayo y hace calor. No sé qué pensar y por ahí se me da por decidir que ésto de los vinos de alta gama me ha hecho olvidar un poco de las raíces más profundas de la bebida nacional.
Reconozco que me he olvidado de los vinos de super. De aquellos vinos de consumo masivo que son la verdadera realidad y los que hacen girar la rueda de la industria vitivinícola.
Así que puesto a retornar a las fuentes, hoy, el primer viernes de Mayo de 2017 voy a dar comienzo a una nueva entrega de Vinos de Super, en su formato Clásico. Es decir, durante algunos viernes iremos buceando e indagando por las etiquetas más conocidas, clásicas, infaltables y nos iremos sacando las dudas de qué secretos contienen.


Y para empezar, empezamos por un clásico de los clásicos. Un monumento a la argentinidad vinífera, el metro patrón del Torrontés. Desde Salta, presentamos al elegantísimo Etchart Privado Torrontés. Lo pagué 68 p en el supermercado de enfrente de mi trabajo. Lo puse en la ecobolsa y lo metí en el freezer, donde está desde hace quince minutos, mientras escribo éstas líneas.
Esa botella al estilo alsaciana, marrón y elegante, en punta señalando las estrellas, es un recuerdo que está presente en la mayoría de las memorias argentinas. Se produce desde 1963 en Bodegas Etchart de Cafayate en la provincia de Salta. Es emblema de la única cepa argentina 100 % y mantiene con el transcurrir de los años su carácter popular a partir de su bajo precio y su alta calidad.
Los quince minutos se han hecho ahora veinte y es momento de descorchar. Recuérdese siempre mantener a éste vino y a los blancos en general frescos, o tomarlos con hielo, pero a baja temperatura, porque es cuando ganan en sabor y aromas.
Lo sirvo y tiene un color amarillo dorado bastante intenso. Brillante. Es muy aromático en nariz. Una paleta increíble que pasa por las uvas verdes, duraznos blancos, ruda, y jazmines alternativamente. Muy rico de oler. Y en boca tiene una entrada dulzona, bastante frutada a frutas blancas y uvas verdes, con una acidez bastante importante, pero agradable pero a la vez una untuosidad, algo almibarada pequeña, pero presente que lo hacen disfrutable y el clásico final amargo que tiene la Torrontés. Es un muy rico vino blanco, para todos los días o para acompañar comidas, en especial los picantes, a los cuales doma como ninguna otra. Empanadas, pescados, ensaladas. Imagine una boga asada y su vaso de Etchart Privado acompañando. O en la picada de antes de comenzar con lo más fuerte. O en esas tardecitas de verano con su frescor reparador. A su modo también es piletero, pero más "pelopinchero", por lo popular, vio?
En resúmen, ésto mas que un análisis es un elogio a un vino que está buenísimo y que me gusta.
Un detalle es que la etiqueta del Etchart Privado no lleva añada. Según me han dicho es porque se mezclan diferentes cosechas a los fines de su producción. No se si es por eso, o por otro motivo, pero es bueno saberlo, suele haber diferencia entre botella y botella. De alguna manera no es perfectamente parejo, hay un pequeño alea y nos puede tocar alguna no tan rica. Sépanlo.
Terminado el primer Vinos de Super Clásico, saludos a todos los amigos, especialmente al Gran Larva que trajo un par de botellas la última vez que anduvo por casa con su familia y a todos los amantes del mejor Torrontés Argentino.
Salud!

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