Cata vertical de El Espia con Eduardo Vidal

Un día cualquiera me llega un mensaje de Penelope Glamour (alias Marcela Martinez): "Me invitaron a una cata vertical de El Espia con la presencia de Eduardo Vidal. Puedo ir con alguien. Me querés acompañar?" Obvio Marcela, contesté. Y entonces es así como hoy, 20 de Mayo de 2016 estoy aquí, en la sede de la Distribuidora Sol del Sur, en Rosario, en un ámbito ideal para catas, sentado frente a cuatro decanter con cuatro corchos numerados del 1 al 4. Y para colmo de todo, también está presente don Cesar Moreno, nuestro gurú y otros profesionales y especialistas en la materia.


A Eduardo Vidal lo he escuchado en otra oportunidad. Es de un hablar pausado, de tono de voz bajo, busca las palabras justas y no "actúa" el rol de winemaker. En algún momento reproduce palabras de otro enólogo y dice que al fín de cuentas ellos (los enologos), hacen vino y nada más. Todo en relación a la fascinación que pueden despertar ciertos hacedores que los convierte en una especie de estrellas. "Somos muy terrenales nosotros." termina de definir. Algo así como que los que tienen que hablar son los vinos y no los que los hacen.
Eduardo Vidal tiene su proyecto de vinos de autor llamado "Eduardo Vidal Wines" con tres líneas: Cayado, El Espía (con sus Capítulo Inicial y Gran Final) y los Nube Negra como tope de gama.
Hoy ha preparado una cata vertical de su Gran Final de El Espía.



Aclara antes de todo que no se trata de ver la evolución del vino según las añadas (que él no incluye en la información que da del vino), sino más bien de ver su propio desarrollo haciéndolo.
Arrancamos entonces con el Corte 1 del Gran Final de El Espía.
Cuenta Eduardo que está hecho con uvas 100 % Malbec, de una finca de El Peral en Tunuyán. Con anécdotas sobre la forma de vinificación y como fue aprendiendo en el camino de hacerlo. Es un malbec con pocas notas distintivas de Malbec "de teoría". Si con muchísima fruta roja bien madura, como mermeladas. Con toque de chocolate, Bien jugoso. Masticable en boca. Con toques de chocolate y regaliz. Muy intenso y muy rico. Larguísimo que llena la boca.

El Corte 2 fue mi preferido. Cuenta Vidal que el primer corte de Malbec y Cabernet Sauvignon estaba pasado de madera. Para aplacarlo cuenta que sumó un porcentaje mínimo de Merlot, pero que todavía sentía que algo le faltaba. Un amigo suyo le sugirió y facilitó unos pocos litros de Viognier y la magia se hizo.
Es un vino de una nariz increíble. Con mis limitaciones fui sintiendo la presencia de pimiento verde.  notas lacteas primero y después a tabaco al abrirse. Luego aparecieron las frutas. rojas, mermelada de ciruelas. Todo con un toque especiado y después a pimienta negra. En boca llena mucho. Es más fresco que el anterior. Quizás un poco menos de cuerpo. Por el tiempo que tiene mantiene una tanicidad vibrante, pero no molesta. Comienzo dulzón, muy buena estructura. Toques ahumados en el retrogusto. En toda su estructura y potencia sigue manteniendo una frescura muy buena.


El Corte 3 ya va delineando mejor la personalidad del enólogo. Un corte de Malbec y Merlot. Flores y vainillas al principio. Luego regaliz y frutas muy maduras. En boca llena, untuoso, potente, retrogusto a regaliz, muy corpulento y largo. Un vinazo.

El Corte 4 es el que saldrá al mercado prontamente. Es corte de Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon. Algo cerrado aún. Expresa un poco el tono floral y de mermeladas. Acidez bastante presente en boca. Está impetuoso el muchacho aún. Le falta un poco de tiempo para terminar de expresar todo el potencial que tiene.


Seguimos con la cata y nos enfrentamos al resultado del error humano. La historia es que cierta cantidad de mosto destinado al Nube Negra terminó donde no debía dentro de la bodega. De la necesidad de solucionar el inconveniente nace El Espía - El Incidente. O de como un enólogo se enfrenta a lo impensado y saca beneficio del desastre. Es todo potencia. Está indómito todavía dentro de la botella. Es un gran vino al que hay que esperar un tiempito también. De todas maneras desde ahora ya se ve el carácter distintivo  y la mano de don Vidal. Lo esperamos a que se calme y lo disfrutaremos sin dudas.


Terminamos con otra novedad. De la línea Nube Negra, un Cabernet Franc. Ya se perciben las notas dulces desde la nariz. Regaliz y café torrado. Notas ahumadas. En boca es enorme y muy dulce inicio. Es sabroso en su paso lento y untuoso. Termina larguísimo dejando un especial amargor y dulzor al mismo tiempo. El gurú Moreno tiró un maridaje. Se lo imaginó acompañando una mousse de chocolate con un chorro de aceite de oliva y unas pizquitas de sal. Concuerdo como siempre. Es un vino que te lleva directamente a la sobremesa. Al disfrute de una charla interminable.
Los vinos de Eduardo Vidal tienen una personalidad y una búsqueda muy definidos. Dice Marcela Martinez que son vinos ""que tienen mucho de todo" y algo así pasa. Mucha estructura, mucho alcohol, mucha complejidad, mucho paso por madera. En eso son inconfundibles y están muy bien en esa dirección.
Así terminamos. Agradezco a Sol del Sur Distribuidora por organizar el evento, a Marcela Martinez por llevarme de "acompañante" y sobre todo a Eduardo Vidal por los vinos.
Algunas fotos fueron extraídas del facebook publicadas por el sommelier Victor Diamante que estaba presente al que agradezco y espero no le moleste la infidencia.
Seguiremos ahondando en ésto del vino. Salud a todos mientras tanto.

Comentarios