Escarlata, los vinos de Gabriela Celeste.

Escarlata es un color rojo muy intenso, entre el carmesí y el grana.
Escarlata es la castellanización del nombre Scarlett que portaba el personaje femenino del clásico del cine americano "Lo que el viento se llevó".  Heroína trágica proveniente de una familia pudiente del Sur esclavista que vivía  mientras veía desvanecerse frente a sus ojos el estilo de vida que llevaba hasta antes de la guerra civil norteamericana. Scarlett era la mujer firme y con convicciones que hacía lo que había que hacer para que todo estuviese bien.
Escarlata es el nombre de la línea de vinos de una de las mujeres fuertes de la industria. Gabriela Celeste cuenta en una nota aqui que le gusta el color y que también le gusta el lado épico de la protagonista de la película.


Cuenta que leyenda que don Michel Rolland la conoció mientras se paseaba hace unos años entre las barricas de la bodega Trapiche cuando escuchó una voz firme y femenina decirle "que hace usted acá? No puede quedarse..." y sintió que se encontraba con alguien de fuerte carácter.
Carácter, Elegancia, Tiempo,  Escarlata, Gabriela Celeste, son las palabras que animarán ésta nueva entrada de éste humilde blog de vinos.
A raiz de que vieron la luz tres nuevas etiquetas de la línea Escarlata, José Luis Ledesma tuvo la generosidad de invitarme a la presentación exclusiva de sus vinos para un selecto y muy estimable público en Rosario Vinos Exclusivos el miércoles 01 de Agosto de 2018.
Y lo mejor del asunto es que Gabriela tiene un plan... Según palabras de José Luis, tiene definidos los vinos con sus respectivos cortes de aquí a cinco años más, que irá dando a luz de a tres por año. Vinos únicos e irrepetibles, diseñados para durar. Con largas maceraciones, entre quince y dieciocho meses en barricas y cuatro años embotellados. En ese momento justo donde los vinos de alta gama llegan a una buena madurez y están listos para ver la luz.
Se agradece de Gabriela que los espere en botella hasta que estén maduros. Hay una buena parte de los productores que le trasladan esa responsabilidad al consumidor. "En cuatro años va a estar genial" se escucha cada vez más seguido, pero quizás quien compra una botella de varios cientos de pesos, lo quiera tomar ese mismo día.
Salieron para éste 2018 tres nuevos Escarlata. Eterno, Elegante y Evolution. Los probamos a los tres y a uno de los del año anterior. Ahí va lo que nos parecieron:


Arrancamos con el Eterno. Un blend de Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot de la añada 2011. Un vino pesado y oscuro, mas bien violáceo en la copa. En nariz despliega una paleta enorme de aromas mientras se va abriendo. De la madera y sus recuerdos lácticos y como a tabaco del principio. Para irse después a tonos como a anís y un poquito de oxidación. Le encontramos un recuerdo a especias, quizás oréganos y algo floral. Para después volver a recuerdos lácticos, como a leche condensada acompañados por una canela muy tenue y todo sobre una especie de base de mermeladas de ciruelas bien dulzonas. En boca es goloso, grande y musculoso, pero con un paso amable y redondo y una acidez fresca que lo hace un poco más directo. Es bastante dulzón en su entrada. Acariciador y pesado. Especial para aquellos amantes de los vinos masticables de alta gama. Su sugerido es de $ 750.


El siguiente es diferente. Elegante, blend de nuestros amigos Cabernets, Franc y Sauvignon de la añada 2011. Es también oscuro, pero más bien rojizo. En nariz fresco. Recuerdos a pimientos verdes y frutas rojas. Todo en un tono más bien mentolado y fino. La presencia de la madera no es tan evidente como en el anterior, pero tiene recuerdos como a cuero y vainillas. En boca se comporta excelente. Directo, franco, "carnoso". Buenísima estructura con una acidez fresca y sutil que lo hace muy tomable. Va directo al paladar y deja un final amargo y delicioso que hace que uno quiera acompañarlo con una buena comida. Excelente vino robusto y elegante. Fino y con intensidad. Recontra recomendado para aquellos que anden buscando un vinazo. Tiene un sugerido de $ 750 que bien lo vale.


El tercero fue un blanco. El Evolution de añada 2012, pero de la cual no se puede saber la cepa. De todas maneras creo que todo buen amante de los vinos puede llegar a descubrirlo con bastante facilidad. El vino es amarillo bien oscuro, casi cobrizo. En nariz parece un blanco tardío. Aromas a compotas de duraznos blancos bien intensos. También hay recuerdos como a uvas verdes y tintes florales, como a jazmines. En boca es acariciador y seco. Da la sensación de estar tomando un almíbar fino y delicado, sin demasiada estridencia. Conserva algo de acidez, pero no tanta y una entrada dulzona muy rica. Deja recuerdos como a cáscara de naranja bien dulce. Es una experiencia diferente ya que no estamos muy acostumbrados a los vinos blancos evolucionados. Agrega José Luis que no tiene paso por madera el vino, lo que le da otro matiz más a un buenísimo vino blanco con sus años encima y todavía muchísimo para dar. También tiene un sugerido de $ 750.


Para finalizar probamos el Elegido, un blend de Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot de 2010 que fué parte de la presentación del año pasado. Es un vino que se nota un poco más evolucionado. Tiene notas frutales, a ciruelas bien maduras y un recuerdo bastante intenso a tomillo. Un poquitín de brett en notas como a malvón que lo complejizan un poco más. Buena entrada en boca, redonda y dulzona. Todavía un poquito tánico a pesar de tantos años en botella. Tiene recuerdos de su paso por madera y una muy buena estructura a pesar de una acidez bastante presente. Fue el preferido de la concurrencia, que aplaudió de pie éste vino. Sugerido al público también a $ 750.

Vuelvo a casa pensando en lo bien que le hace el tiempo a éstos vinos intensos y concentrados. Que la madurez no les llega rápido y hay que saber esperarlos para que puedan dar todo lo que tienen dentro. Intento recordar productores que guarden las botellas el tiempo suficiente para que el vino llegue a una buena madurez antes de entregarlos al mercado y me sobran los dedos de la mano. Hoy sumé a Gabriela Celeste.
Gracias a José Luis Ledesma por la invitación, ha sido un gusto como siempre y seguiremos por el camino de las catas y las bodegas.
Salud a todos y hasta la próxima.

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