Goyenechea exclusivo para AWB en Sagardi (CABA)

Después de unas vacaciones de invierno pasadas con nieve hasta las rodillas, nuestras cansadas espaldas descansan en la CABA unos días antes de volver al litoral argentino. Como justo coincide con una de las tantas actividades que organizan mis amigos Blogueros porteños, me engancho cual Sanchez en una de ellas para ver en qué andan.
Hoy el vino nos lleva a San Rafael. Tierra del sol y la aventura, al Sur de la Capital mendocina, en un valle enclavado entre los ríos Atuel y Diamante, se levantan varias y reconocidas bodegas argentinas que producen muchos de los vinos más populares del país. Nombres como Bianchi, Roca, Suter y otros pueblan las mesas argentinas a fuerza de vinos tomables y de precios acomodados.
Hoy, miércoles 19 de Julio de 2017 en el coquetísimo restaurante Sagardi del barrio de San Telmo en la CABA, nos encontramos con uno de los nombres más importantes de la vitivinicultura Sanrafaelina.
Bodega Goyenechea nos recibe y nos honra con exclusiva degustación para los Argentina Wine Bloggers. Qué me contursi?


Fundada en la segunda mitad del Siglo XIX por dos hermanos venidos del Pais Vasco a la que nombraron por su apellido, la bodega fue desarrollándose e instalándose como un punto de referencia a la hora de producir vinos. Esa primera generación de Goyenecheas fue seguida por otras cuatro que se pusieron al hombro la empresa. Hoy nos agasaja y habla de sus vinos uno de los representantes de esa Quinta Generación, don Sebastian Goyenechea.
Llego tarde y a los tumbos por una pequeña desinteligencia de "agenda". Por suerte el porteñísimo subte me deposita en pocos minutos en las cercanías del restaurante, así que llego jadeante al tercer vino. Bastante bien para un pueblerino en la gran ciudad...
Bodega Goeyenechea produce unos dos millones de litros de vino anuales en un establecimiento de unos 8000 m2. Cifras para nada menores dentro de la industria. Comparte con sus vecinos Sanrafaelinos el tomar fácil de sus vinos. Su tanino aterciopelado y su baja concentración. Lo frutado y directo. Tiene como característica personal su forma tradicional de producción que no deja de lado la modernización y la utilización de técnicas de vanguardia.
Es común encontrar sus etiquetas entre las góndolas de los super rosarinos y del resto del país, pero también tiene su lado de alta gama que hoy vamos a enfrentar con gusto.
De todo ésto y de los vinos que vamos tomando nos habla Sebastian durante el paso de los vinos por las copas de degustación que se encuentran frente a nosotros.


Como dije antes llegué al tercer vino, pero tuve la oportunidad de ponerme al día en unos minutos.
El primer vino degustado es un golazo al ángulo. De un precio por demás accesible, el Goyenechea Clásico Sauvignon Blanc 2016 es un muy rico varietal con aromas a pera cocida y ruda, con un entrar dulzon y delicado y una acidez fresca que lo hace muy tomable. Directo, sin demasiadas vueltas, pero de una buenísima calidad y más pensando en los 60 pesos de sugerido al público. Gran entrada!


El segundo vino no tuvo tanta expresividad. Fue el Goyenechea Varietales Chardonnay 2016. Fresco, sin demasiada expresión olfativa y un rico pasar por boca.


Seguimos con la rareza de un rosado de Merlot. El Merlot Rosé 2016 tiene una nariz muy dulce. Como a dulce de frutillas y cuando se lo toma también, expresión muy dulce y fresca con una puntita de gas carbónico que lo hace aún más vibrante. Apuntado más bien al público jóven, es un buen rosado, un poco empalagoso, pero que puede gustar a quienes buscan éste tipo de productos.


Apuntado también al público jóven, degustamos después el Euforia Red Blend 2016. Producido con un 85 % de Merlot y el resto de Malbec, es un vino fácil de tomar. Con aromas a cuero y anis. Toques mentolados y quizás un poco herbáceos. En boca un tanino muy suave, baja concentración. Fresco y con una acidez rica. Fresco y expresivo. Creo que está bien en su rango de precios y búsquedas.


Ya entrando en rango más elevado de la bodega degustamos a continuación el Marques del Nevado Malbec 2013. Vino que ya ha pasado parcialmente por barricas de roble. Un correcto Malbec directo y sin demasiadas vueltas que apunta más a la fruta y se deja tomar con elegancia. Deja algun recuerdo lácteo en boca, seguramente por la influencia de la madera.



El siguiente fue otro de los vinos que más gustaron a la concurrencia. El Centenario Reserva Cabernet Sauvignon 2014 gustó mucho. Con aromas típicos de la cepa a pimienta negra y pimientos asados. Algo de fruta. Un poco tánico aún, pero fuerte y con una acidez presente y fresca. Bastante largo y con gusto se degusta. Se exporta a Italia y está también muy bien en relación al precio que tiene. Aprovéchelo si se lo cruza por alguna góndola.


Ya subiendo a las alturas de la gama de la bodega, nos encontramos con el Quinta Generación Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2013. Con mucha mayor influencia de la madera que sus antecesores, pero manteniendo la misma identidad de vino tomable, fresco. Aromas a pimienta blanca y pimiento rojo, junto a toques ahumados y un dejo anisado que lo vuelve bastante particular. Se sienten mermeladas de frutas rojas en el fondo. Está bueno para tomarlo, tiene una acidez fresca y presente, es delicado pero forzudo y se queda bastante en la boca para degustarlo. Está bien éste Cabernet Sanrafaelino.


Cuenta Sebastian que uno de los puntales de la historia de la bodega fue Doña Lorenza de Goyenechea, una dura descendiente de vascos que se puso la empresa familiar al hombro en un momento que la necesitaban y que ahora, con el paso de los años, sus sucesores la honran con éste vino varietal de Bonarda del año 2014 en el que aparece otra vez la nota de anis junto a un toque de café torrado y una fruta fresca y dulce. No es tan dulce como parecía en nariz cuando uno lo toma. Es untuoso pero fresco y tiene un largo final lactico. Está muy bien el homenaje a la trabajadora abuela de la familia.


Y por fín llegamos al Goyenechea 135 Aniversario, el vino tope de gama de la bodega. Aca Sebastian nos tenía preparada una sorpresa. Arrancamos degustando la versión de 2013 que está en las góndolas en éstos momentos. Lo inesperado fue que también trajo las versiones de 2009 y 2007.
El más jóven de ellos está compuesto por un 88 % de Cabernet Sauvignon y el resto de Malbec. Huele a cuero y pimienta negra. A frutas negras bien maduras y mentol. Tiene toques ahumados y de té negro. Todo eso en un vino que se va abriendo y va ampliando la paleta aromática. En boca es amable, delicado, bastante dulzón y hasta un poco empalagoso. Excelente vino a la manera de Goyenechea.



Las otras dos versiones fueron muy buenas también, pero cada una a su manera.
La 2009 es un varietal de Malbec, en el que el uso de la madera es mucho más evidente y por lo tanto salen a la luz notas más de mermeladas y tabaco. Por otro lado la evolución se va haciendo notar. En boca se lo nota en la curva descendente de su evolución, pero todavía vigoroso y aterciopelado.
Por otro lado la versión de 2007 vuelve a tener a la Cabernet Sauvignon en porciones mayoritarias. Y parece mucho menos evolucionada que la anterior. Con aromas a pimienta negra y evolución. Buena boca, fresca, rica, elegante. Muy bien le han caído los años a éste señor vino.


Acto seguido, cuando no terminabamos de digerir la sorpresa, vino otra. Degustamos un vino que saldrá en Agosto de 2018...
Un blend que no voy a entrar en detalles, pero que es para festejar los 150 años de la bodega y que viene muy tomable, delicado, fresco y jugoso. Y con esa nota anisada tan caracteristica de la noche. Para más detalles, esperemos un año su llegada.

Y si a esa altura el lector va pensando en todos los vinos que pasaron por éstas humildes letras enológicas, todavía faltan  dos mas...
Para los postres degustamos un espumante. El Goyenechea Campaña Brut Nature 2015 es un vino fresco, con aromas a ananá, con una burbuja vibrante y un pasar fresco y efímero.


Para el final quedó otro gran ejemplo de relación entre la calidad y el precio. Cerró la noche el Goyenechea Tocai Dulce Natural de 2016. Dulce, con aromas como al almíbar de la ensalada de frutas y un pasar por boca fresco, con acidez y dulzor todo al mismo tiempo y bien bebible y disfrutable. Fantástico y recomendable.
Nota mental: Hay un Tocai de San Rafael de Bodegas Jean Rivier, que no es dulce, pero que también me gusta. Investigar sobre la cepa en el lugar...


Terminamos la noche a los abrazos. Los AWB son buena gente, me gusta verlos de vez en cuando y compartir éste tipo de eventos y pareceres.
Sebastian Goyenechea fue un gran anfitrión y Sagardi hizo un servicio impecable. Qué más pedir?
Vuelvo en uno de los últimos subtes de la noche y no puedo dejar de pensar en Luca Prodan al pasar por la estación Carlos Gardel. A la vez pienso en los vinos de Goyenechea. Frescos, bebibles. De muy buena relación entre el precio y la calidad. Y en seguir puntualizando en San Rafael, que creo tiene mucho por conocerse en el mundo del vino.
El tren sigue hasta donde me bajo. Todo en el subte es una especie de irrealidad extraña. La pasé bien, eso es lo importante.
Ya que estoy contento comparto la canción y nos veremos en la próxima.
Abrazo y Salud!




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