La importancia de llamarse Lopez. Degustación exclusiva para AWB de Montchenot.

"Lopez es diferente" suele decirse a menudo. López es Bodegas López, una de las más antiguas  del pais. Una de las últimas en mantener el carácter de empresa familiar. La bodega  más grande en apostar a lo clásico sin subirse al tren de la concentración y la barrica de roble, quedándose con los viejos y enormes toneles y sus tradicionales vinos "tomables" y evolucionados. Lopez es una bodega que hace vinos populares, pero a la vez apuesta también a la alta gama a su manera.
Bodegas López tienen una personalidad y sus vinos son de esos que uno puede reconocer a primera vista. López es historia en la vitivinicultura argentina. Es presente por su presencia en el mercado. Pero también es única. Allí donde la novedad es la regla, lo diferente es lo tradicional.
Por todo lo anterior, Bodegas López es muy importante en el mundo del vino argentino.

Es miércoles 10 de mayo de 2017 y es plena hora pico cuando subo al tren San Martin en Retiro (C.A.B.A.). Pongo mi mejor cara de porteño que estuve practicando durante el viaje y me meto entre la multitud que va y viene por ésta ciudad de locos que siempre me hace sentir tan solo entre tanta gente.
A los pocos minutos ya me encuentro en el coqueto barrio de Palermo. Bajé a la capital para ser parte de uno de los muchos eventos que los Argentina Wine Bloggers capitalinos disfrutan semanalmente porque éste me interesa particularmente.
Entre barcitos muy mononos, surge al borde de las vías del ferrocarril un edificio de casi una manzana. En una de sus esquinas están las oficinas comerciales. Es la sede de Bodegas López.
Ya adentro nos espera Eduardo López, el titular de la bodega, quien nos va a presentar, recibir, y hablar de una de las nuevas etiquetas que lanzarán próximamente al mercado, el Montchenot Joven. Además haremos una vertical de éste que es unos de sus vinos emblema.
Excelente!
Nos reciben con una copa de espumante Montchenot y unas tapas muy ricas. Charlamos de qué es y hacia dónde va AWB, éste colectivo de aficionados a la escritura y al vino del que tengo la suerte de formar parte y que creo que va a dar mucho que hablar en el futuro. Eduardo Lopez escucha atento. Todos le agradecemos la invitación y obviamente la pasamos fenómeno.


Hay cinco copas delante de cada uno. Vamos a ver lo que el tiempo le hace a un gran vino como es el Montchenot Tinto Gran Reserva. Un corte de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec en diferentes proporciones con uvas que provienen de fincas propias del departamento de  Maipu en Mendoza  y que se cría en grandes toneles de entre 5.000 y 20.000 litros saliendo al mercado 10 años después de su cosecha! Caso prácticamente único en el pais.
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La novedad que se presenta hoy es el Montchenot Tinto Reserva Jóven de cosecha 2012. Ya hace un par de años salió al mercado el Montchenot Joven de cosecha 2010 pero con una etiqueta mas "juvenil". Este nuevo Joven mantiene la tipografía y la elegancia de su mayor y conocido de "10 años",
Arrancamos entonces por la novedad. Me comentaba Ariel Rodriguez de Vinarquia que le hacía un poco de ruido la idea del Montchenot Joven porque parecía una contradicción en si misma, ya que la etiqueta es ejemplo andante de los vinos añejos. Planteada la duda a Eduardo López, nos cuenta que la razón de ser de la nueva etiqueta es poder darle al consumidor una versión más jóven, frutada, no evolucionada del Montchenot. López quiere que quien no gusta tanto de la evolución, también tenga a mano ésta opción y por eso la sacan a la venta. En concreto es el mismo Montchenot, pero con cinco años menos de añejamiento en bodega.


El Montchenot Tinto Gran Reserva Joven "5 años" es bastante violáceo y brillante en la copa. Siento aromas a caramelo, anis y té negro. Un poco de fruta roja bastante dulce y un carácter floral que aparece cuando se abre. En boca es fresco, mantiene una acidez vivaz. Es un poco tánico, fuerte, pero también es sedoso y agradable.
Está bien, tiene las características del muy buen vino que es en una etapa menos evolucionada.


El segundo degustado es el anterior Jóven de cosecha 2010 con la etiqueta modernosa. Está buena ésta degustación porque es una vertical. Vamos a ir probando el mismo vino y viendo que pasa cuando los años le pasan. En éste caso aparecen notas de cuero y pimienta que antes no le sentía. La fruta roja madura está. Tiene un pasar franco, fresco sedoso y frutado que está muy bien.


El tercero es el Montchenot Tinto Gran Reserva de cosecha 2006. El tradicional. El color rojo teja va ganando la copa. En nariz le siento mermelada de frutos rojos, cuero, té negro, hongos, el llamado "sotobosque" que es una especie de aroma a humedad vegetal,. Al tomarlo es fresco, con una acidez "preciosa" escribí en el cuadernito de cata, quizás un poco picante. Muy bueno.



Cuarto en la lista es el Montchenot Tinto Gran Reserva 15 años, de cosecha 2001. Una maravilla llena de aromas a evolución que pasa por los hongos y esos aromas a humedad que han ganado el lugar a la fruta que ya no está prácticamente y acompañado por un mentolado muy particular y el omnipresente té negro que le siento a todas las copas. En boca es exquisito, muy sedoso, elegantísimo, fresco aún a su manera, con cuerpo delicado y una asombrosa evolución que se queda un rato largo en la boca. Aplauso para el que más me gustó de los cinco hermanos.


El quinto fue el Montchenot Tinto Gran Reserva 20 años de cosecha 1996. Se me cruzó por la mente la idea de qué estaba haciendo yo en ese año, tan alejado que andaba del mundo del vino, en otro pais con presidente con patillas y "Gomazos" en la tele de los domingos. En un mundo sin celulares e internet.
Todo ese tiempo transcurrido dentro de la botella, Bodegas López nos lo guardó en situación ideal para que ahora lo podamos degustar como se debe.
El vino en sí es mucho más calmo. Se le notan las canas y su andar un poco más pausado. No es tan expresivo aromáticamente. Es todo evolución en nariz con aromas a hongos, tabaco, té negro y humo. En boca es una ricura. Hay que degustarlo pausadamente, dejarlo expresarse de a poco y sacaremos así todo su potencial. Está muy bueno y es un vino de cuando Maradona todavía jugaba el futbol!

Y una vez terminada la vertical, volviendo al primer vino de cinco años, puedo decir que es el mismo vino que no ha cambiado nada en su elaboración.
Me ha pasado de hacer verticales de etiquetas conocidas y se va viendo cómo las bodegas lo van cambiando con los años. Aquí eso no se ve. Al contrario, se ve coherencia y una obstinada forma de mantener la personalidad y calidad. Y volviendo un poco al principio, otra característica que hace importante a la bodega es que se sabe lo que es, lo que son sus productos, y se tiene la certeza de lo que se va uno a encontrar cuando abre una botella. Eso está muy bien.


En el medio de la degustación fuimos charlando. Eduardo López nos sacó todas las dudas con claridad y nos habló de sus vinos con total franqueza y soltura. Mención aparte del menú que acompañaba, riquísimo!
Y ni qué hablar cuando sacó de la galera un presente de lujo. Una botella de Chateau Vieux etiquetado especialmente para Argentina Wine Bloggers. Felicidad!




Volviendo para Retiro pienso en la importancia de llamarse López en el mundo del vino en Argentina y me saco el sombrero por ésta empresa familiar que logró mantener una identidad propia, diferente y reconocible.
Gracias de nuevo por la invitación, fue muy disfrutada por éste humilde escriba enológico.
Seguiremos por los caminos del vino, degustando hablando de eso, que es lo que más nos gusta.
Y vamo arriba los AWB!




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