#AWBDescorcha #Malbec. Recomendaciones de la cepa nacional en su día.

Como todos los Abriles de los últimos años, y festejando el 17 que es el día instituído como "Día Mundial del Malbec" los Argentina Wine Bloggers nos reunimos en virtual asamblea para recomendar al público amante del vino las botellas que nos parece, dan para descorchar y disfrutar.
El Malbec se ha convertido en nuestra cepa nacional a fuerza de calidad y buenos rendimientos. La cepa que nació en la zona de Cahors en el Sudeste Frances encontró su lugar en el mundo en la Primera Zona mendocina y de allí se esparció por toda la Argentina haciendo de ella la bandera para mostrar en el mundo del vino.


Hay en el pais mas de 40.000 hectáreas plantadas de Malbec. El equivalente a un 18 % del total de la superficie vides. De ese 18 %, más de la mitad fueron implantadas entre los años 2000 y 2016, por lo que vemos al fenómeno del Malbec como parte de la reconversión de la industria vitivinícola argentina de los últimos veinte años, dónde se apuesta más a la calidad que a la cantidad de litros de producción anual.
Pero la mágica cepa puede tener muchas caras. Hay en la Argentina diferentes tipos de terroir y en cada uno de ellos se expresa de acuerdo a las características propias de cada clima, suelo y forma de vinificar.
Haciendo una especie de juego geográfico-enológico, se me ocurre encarar la lista de recomendaciones para el #AWBDescorcha trayendo a la nota los vinos según la zona de procedencia. Son vinos que me gustan y de alguna  manera son referenciales de cada una de sus zonas de pertenencia.
Los precios son de medios para altos. No son vinos para todos los días, quizás sean especiales para regalar en ésta semana del Malbec que estamos viviendo...
Hecho todas las aclaraciones del caso, pasamos a mis recomendados de éste Malbec World Day 2018;

Arrancamos por Salta.
Por una cuestión de método científico empiezo por la parte de arriba del mapa.
En Cafayate las condiciones son inhóspitas. El clima es extremo, la variación de temperaturas enorme, el sol parte la tierra en los viñedos más altos del mundo.
La Malbec en éstas zonas tiene que hacerse fuerte para sobrevivir. Su piel será dura como la piedra y los taninos y polifenoles extraídos harán del vino resultante un jugo oscuro y potente de uva.
Pero los sabios enólogos norteños saben como domar tanta potencia y están saliendo unos Malbec muy disfrutables.

Uno que me gustó mucho es el Tordos Malbec.
El proyecto Tordos ingresó al mundo del vino hace poco tiempo, pero se está haciendo de fieles seguidores en todo el país vinífero. Valles Calchaquíes, pero apaciguados. Mezclando en su justa medida el músculo de la uva y la mano sabia del enólogo.
El Tordos es un vino sin mucha madera. Fresco. Oscuro y violáceo. Con aromas a fruta roja, pero un aroma bien perfumado a flores y toques herbáceos propios de las alturas argentinas. Hay un poco de pimientos asados.  En boca es potente, pero aterciopelado. Tiene una muy buena acidez a pesar de la importante estructura y una untuosidad placentera. Es un vino rico y fresco que andará en todos los lugares donde se lo encuentre. Y todo por alrededor de los $ 200.


En la Primera Zona de Mendoza, Luján de Cuyo y Maipú, se encuentra la mayor concentración de viñedos implantados con nuestra amiga, la Malbec.
Es dónde mejor se instaló y de dónde aparecieron esos vinos que encabezaron la renovación de nuestra vitivinicultura. Aquí nació la leyenda del Malbec violáceo, lleno de aromas a ciruelas cassis y violetas. De tomillo o romero. De tonos un poco mentolados en algunas zonas. El Malbec de entrada dulzona y acidez fresca. De tanino dulce y sabor acariciador. Si hay una personalidad definida de nuestra cepa emblema, se da aquí, en los alrededores de la capital mendocina.
Voy a recomendar de ésta zona un vino que me resulta muy representativo de Lujan de Cuyo y que proviene de una pequeña bodega muy conocida entre los conocedores.


El De Angeles Malbec es mi recomendado. De Vistalba, una de las zonas más altas de Luján de Cuyo y de viñas implantadas en el año 1924. Bien arriba subiendo el cauce del Río Mendoza, unos 900 metros sobre el nivel del mar. Este Malbec tiene todo lo que tiene que tener. Es muy aromático a mermeladas de ciruelas y violetas. Tiene buena presencia de madera pero sin exagerar. Se siente chocolate amargo y un toquecito ahumado muy seductor. Si está fresco hasta se sienten recuerdos a mentol. En boca es sedoso, rico. Arranca dulzón, pero tiene una acidez muy presente y agradable. Es ágil y tomable, pero a la vez potente y complejo.
Un vinazo por dónde se lo mire, y deja a cualquier invitado con la boca abierta. Se lo digo por experiencia. El precio sugerido es $ 520, pero creo que puede conseguirlo más barato si camina, como lo recomendaba doña Lita de Lazzari.

El Valle de Uco hoy en día es una especie de gran laboratorio enológico a cielo abierto. Allí se está cociendo lo que va a ser el futuro del vino en la Argentina.
Zona mas alta y más fría que Lujan de Cuyo. Zona con suelos más pobres. Zona con un montón de particularidades diferentes. En los departamentos de San Carlos, Tunuyán y Tupungato conteniendo muchas zonas como Gualtallary, Altamira, San Pablo, La Consulta, Pareditas, Chacayes, Vista Flores y otras, cada una con sus características particulares. Aquí, por razones climáticas y de suelo, saldrán vinos quizás más concentrados y rudos, menos frutados y con mayor acidez natural.
De todo ese maremagnum innovador, me gustaría rescatar un vino que me sorprendió y gustó muchísimo en oportunidad de escuchar a su hacedor hace unos meses.


El Allamand Altamira Malbec 2013 es un vinazo. Con su característica de vino de clima más frío. Aromas a tomillo y tonos mentolados. Se siente un poco de cuero y la polémica nota mineral. Tiene una fruta, pero es más bien negra y fresca. Es complejo en boca también. Tiene una entrada potente y una muy buena acidez. Tono como "carnoso" que lo hace muy bebible y seductor. Tiene un muy buen largo en boca y dan unas ganas bárbaras de volver a llenarse la copa cuando se vacía. Y todo por los $ 320 pesos que vale cada botella.

San Rafael es el hermano menor de la vitivinicultura mendocina.
Menos altura, lejanía de la cordillera. Allí se hacen vinos diferentes. Hay algunas bodegas muy grandes que hacen vinos en cantidad enorme. Están Bianchi, Goyenechea, Alfredo Roca y otras que dan mucho y muy rico vino al pais.
Aquí la Malbec se expresa más plácida. Encontrará un perfil más frutado y menos concentrado. El tanino dulce y suave es la marca de San Rafael.


De entre todos los buenos vinos que en ésta zona se hacen, decidí recomendar el Algodón Estate Malbec 2014. De color violáceo de baja intensidad. De aromas muy frescos a ciruelas y un muy delicado aroma a  menta y recuerdos a vainillas de su paso por madera. Tiene una puntita herbácea, es cierto.  De tanino muy suave y fresco. Buena acidez y rica fruta en boca aunque también un poco untuoso. Es un vino fresco y ágil que se toma muy fácil. Un Malbec fresco a la manera de San Rafael con un precio de referencia de $ 316.

Finalmente hablar de la Patagonia.
En la Patagonia deberíamos empezar a diferenciar entre zonas. Hay zonas muy disímiles y lejanas entre sí. Desde La Pampa hasta Chubut, pasando por Neuquen y Río Negro.
Pero todas tienen un elemento en común: el viento. Viento y bajas temperaturas son la marca de la Patagonia vinífera. La cordillera es más baja. El clima es semidesértico. Aquí la uva se pone fuerte aguantando el viento patagónico que nunca para. Y como el sol y la temperatura no son el fuerte de la zona, nos vamos a encontrar con vinos con una acidez natural mucho más marcada que sus primos de más al norte. Acidez natural y fruta bien presente son las marcas de fábrica.
De todos, elegí un vino del Alto Valle del Rio Negro, la zona más antigua y con historia de la Patagonia y de una Bodega con nombre propio.


Me gustaría recomendar el Humberto Canale Old Vineyard Malbec. De la finca "Los Borregos" que proviene del año 1969. La línea Old Vineyard es un golazo de la añeja bodega patagónica y con el Malbec ha desarrollado un vino de un color bastante profundo. De aromas a frutas rojas en mermelada bien dulces y el famoso cassis. Con aromas a vainillas y tabaco. Con apenitas un toque herbáceo. En boca es franco, fresco, con una acidez potente y gustosa y un cuerpo medio, y untuoso. Tiene recuerdos lácticos y un final un poquitín amarguito que le da una complejidad interesante. Sale unos $ 400 de sugerido. Vale la pena probarlo.

Finalizo aquí éste pequeño viaje por el mundo del Malbec en Argentina. Espero que les sea de utilidad. A mi me gusta ésto de empezar a diferenciar a los vinos más por zona que por varietales. Creo en la diversidad que pueden dar las infinitas posibilidades que nuestro suelo patrio puede brindar al vino.
Así que brindemos por otro nuevo Malbec World Day y por los millones de brindis que vendrán en el futuro.
Salud!

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