La Banda de Los Tres Sucios de Vicentin, en lo de Granado.

Es viernes y parece que ha empezado el verano (la referencia meteorológica va haciéndose moda...). Desde el fondo de la deep web me llega un mensaje cifrado de Lo de Granado. De incógnito por la ciudad andan tres tipos peligrosos. Tres caripelas amenazantes, tres bandidos rurales buscados por la ley. Se presentarán para un selecto grupo de asistentes atentos a los artificios que tienen para dar.
Son tres, ya lo dije, son feos, son sucios, son malos y Etore Scola no tiene nada que ver con ellos. Son un tríptico craneado por la talentosa directora Carola Tizio para Vicentín Family Wines.
Señoras y Señores del Vino, hoy jueves 3 de Noviembre de 2016 en el chetísimo barrio crecido a la vera del Río Paraná hay una cita con la novedad. Se presenta "La Banda de los Tres Sucios" nuevas etiquetas de Vicentín para el mundo. Que buen plan!


Corría el año 2014 y llovía como loco. La vendimia de ese año trajo consigo un problema. Las parcelas de Cabernet Franc, Petit Verdot y Cabernet Sauvignon que Vicentín tenía preparadas para ser cofermentadas y hacer con ellas sus blends, maduraron en tiempos diferentes y no pudieron hacer la magia del vino juntos. En conclusión se encontraron con tres varietales seleccionados, de calidad, pero a los que el exceso de lluvias había hecho quedar "terrosos" o "sucios".
Lo que para la mayoría de los mortales hubiese sido una tragedia, para Carola Tizio fue una desafío. "Déjenme a mi" dijo resuelta arremangándose y los metió a las barricas a pesar de lo que dictan los manuales. El paso del tiempo y la mano de la hacedora fueron haciendo milagros y los tres patitos feos se convirtieron en cisnes. Los "sucios", como cariñosamente los llamaban en la bodega se convirtieron en tres vinazos. Esa es en resumidas cuentas la historia de "La Banda de los Tres Sucios". Introduce Antonella Fontana, la sommelier de la sonrisa indeleble y  presenta  Andrés Ridois, definido por sí mismo como Gerente de Vicentín Family Wines, la célula encargada de hacer vinos dentro de otros muchos negocios encarados por la familia homónima.
Andrés lo cuenta mejor que yo. Le agrega anécdotas, le pone su personalidad y todos nos divertimos escuchando. Le gusta lo que hace y los vinos que vende. Eso se nota.


Arrancamos la degustación, pero para entrar en clima degustamos un espumante. El Vicentín Rosado de Malbec. Un vino con un color muy llamativo. Rosado con tintes violáceos. En nariz es muy frutado, a frutas rojas muy dulces. Me hace acordar a la granadina, así de rico. En boca es dulzón también, tiene una acidez moderada y un pasar agradable. Mi amiga Marcela Martinez le diría Piletero. Rescato la palabra a pesar de cierta movida en su contra que veo ultimamente. Un espumante tranqui. Rico, como todos los vinos de Vicentin.

Y ya preparados nos adentramos a conocer a los tres forajidos.
El primero en aparecer es "El Renegado Cabernet Sauvignon, Peligroso y Diferente". Tiene un lindo color rojo rubí. En nariz es más frutado que especiado. Tiene toques de pimientos rojos, pero no tanto. Hay un buen manejo de la madera y se sienten aromas tostados. Rico en nariz. Al tomarlo tiene esa entrada dulzona marca de fábrica de la casa, un tanino dulce y suave, diferente porque nos encontramos con una expresión rica, tomable, masticable de Cabernet Sauvignon pero alejada de cierta rusticidad a la que nos tiene acostumbrados la cepa en Argentina. Extraño por lo amable. Rico como todos los vinos de la bodega.


El sucio que sigue se llama "El Tramposo Cabernet Franc, Peligroso e Imparable". Lo que no me pararon fueron las ganas de seguir tomándolo. El que más me gustó de los tres. En aromas anda por las frutas rojas y negras bastante frescas, toques de especias y aceitunas negras. Mas la complejidad que le suma la madera en aromas a café sobre todo y tostados. En boca es excelente. Buena entrada, un pasar agradable pero firme, con cuerpo pero sin lastimas. Músculo sensible. Buen final con un pequeño amarguito que gusta y deja con ganas de otro sorbo. Buenísimo vino, a un precio más que llamativo por su calidad. Lo que se dice una gran RCP. Aplausos!


Finalmente el tercer sucio es el macho alfa de la familia. Se llama "El Contrabandista Petit Verdot Peligroso y siempre Seductor". Para quienes gustan del Petit Verdot es una muy buena opción. Y para quienes no les gusta también. Raro... Es muy oscuro y espeso en la copa. Bien negro. Negro con tintes apenas violáceos. Ya depara algo fuerte de solo verlo. En nariz es un poco especiado, un poco herbáceo, un poco, apenas, frutado y con tostados muy interesantes. Al tomarlo te pega un patada al paladar. Rica y agradable patada de poder. Todo músculo y bastante "salvaje" a su modo. Mantiene la línea de la bodega, pero agrega un poder y calidad indiscutibles. Buen varietal de la cepa. Más que aprobado.


Me voy con la idea de que me gustan los vinos de Vicentín. Tienen una personalidad reconocible, son ricos, son tomables, tienen complejidad, tienen un buen precio... Los tres sucios resultaron tres caballeros con cosas muy interesantes que contar. Agradezco la invitación como siempre a Mauro Charvey y seguiremos por los caminos del vino, que recién empiezo y falta todavía mucho por recorrer. Abrazo a todos. 


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