Vinos de Super. Toro Centenario.

Volviendo al super, hoy ataco la góndola con ganas. Creo que nos espera una buena tarde de calor en Rosario y eso se agradece después del invierno de pacotilla que hemos tenido. Es viernes entonces y me cruzo con una eqitqueta a la que venía midiendo hace unos días. Ya me ha hablado de ella Fede Schneidewind en otra oportunidad. Y me ha hablado bien. No lo dudo, agarro una botella y la meto en el chango. Doy unos diez pasos y vuelvo sobre los mismos. Ya que la semana pasada fue tan productiva la cata doble, hoy haremos lo mismo. Dos botellas al precio de una en éste blog que todo lo puede...
Entonces, hoy viernes 14 de Octubre de 2016, por solo 47,50 pesos cada botella, vamos por dos vinos.
La etiqueta es de las más conocidas. Ha pasado por todas las mesas de Argentina. Nadie puede hacerse el distraído con ella. Pero ahora se reformula en una línea de conmemoración del bicentenario de la patria y de sus 120 años en las mesas.
Vamos a degustar y compartir un momento con un producto señero, antiguo, pero que ahora se modernizó. Hoy en vinos de Super, Vino Toro Centenario en sus variedades Cabernet Sauvignon y Tempranillo, ambos de 2016!


Arrancamos por el  Cabernet Sauvignon 2016. En color es bastante brillante y rojizo. Huelo piracina, que se traduce en aroma a pimiento rojo, a morrón cocido también, carnoso, un poco herbáceo y terroso, En boca es voluminoso, crocante, tiene la acidez fresca y perdurable del cabernet, es refrescante, agradable, pasa fenómeno pero con una estructura correcta, tampoco demasiado. Va como piña el Toro Centenario Cabernet.
Yelo? Mandele señor, mandele.
Soda? No. Está bueno así, rico y acompañador. Dele nomas puro.


Seguimos con el Tempranillo 2016. Este es más bien violáceo en color Muy interesante mezcla frutada de duraznos (o carozos de durazno) y moras o membrillos. Aromas acidos y frescos. En boca tiene su tanicidad, pero sobre todo resalta la frescura. Acidez presente, agradable, refrescante, frutada. A ciruelas o duraznos o todo eso junto. Que rico el Tempranillo. Fresco, pero tiene su estructura. No se asuste con el nombre, no es un vino suave, más bien robusto, pero con acidez fresca. Dan ganas de tomarse la botella entera de éste gran vino a unos pocos pesos.
Ni yelo ni soda. Disfrutelo como viene de la botella que es una bomba!


En resumen, dos grandes relaciones entre calidad y precio que no hay que dejar pasar. Señor que va al asado, llevese un torito, que sus amigos le pondrán cara fea al principio, pero después lo aplaudirán de pie.
Pienso en qué escuchar y me doy con un reggae festivo de los Pericos. Para festejar el bicentenario y la llegada por fín del sol al litoral argentino, nos quedamos escuchando de los precursores de Jamaica en Argentina, su canción Torito.


Ultimas palabras, desde la semana que viene voy a catar los vinos con hielo y soda, así se hace más certero el consejo.
Para todo aquel amigo o no que quiera compartir estos momentos, estoy abierto a hacerlo, así como también a recibir consultas o solicitudes sobre algún vino en especial.
Abrazo grande a todos.

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