Fincas Lignac. Diario de Viaje San Rafael.

Sigo con los relatos de las bodegas visitadas y conocidas en San Rafael.
Arrancamos con un gigante y ahora vamos a un pequeño proyecto de vinos artesanales que nació en la zona de Colonia Bombal y Tabanera, en Cuadro Nacional, al norte y al este de San Rafael. Hasta allí nos llegamos en la tercer parada del segundo día de viaje montados en la nuestra combi.
El proyecto arrancó en 2002 en la finca llamada Hia Guiam Ye. Nos recibió Damian Alarcón, quien es encargado de la enología del proyecto y que está asociado a Fernando Garcia Meschio que es propietario de la finca y a Alfonsina Marmo, quien se encarga de la administración.


Embotellan unos 12.000 litros anuales propios en una finca de 24 has. de las cuales unas 12 se encuentran en producción.
El lugar está alejado. Es a unos 20 km delcentro de  San Rafael aproximadamente, hay que dejar las rutas troncales para meterse en angostos caminos que viborean entre árboledas y en medio de una zona de quintas productoras de frutas y viñedos. Aquí el suelo es diferente a cómo lo veníamos viendo antes. Es más arenoso y suelto. Ya las montañas no se divisan en el horizonte. Dimos unas vueltas por las viñas. Vimos las plantas de Cabernet Sauvignon  y Malbec  en pleno funcionamiento junto a partes de la finca en renovación.
Damian nos guió y explicó las particularidades especiales de su terruño, de cómo debe trabajarse el viñedo de manera diferente para lograr el mejor resultado y de los proyectos a futuro.
Hay una vivienda en medio de la finca y una pequeña bodega con cuatro piletas y algunos tanques y barricas dónde reposan los vinos del año y se producen los que vendrán.
Todos los vinos que se producen en Fincas Lignac son fermentados con levaduras autóctonas del terruño, lo que le da una expresión más personal a los mismos.
Damian evidentemente es un apasionado de lo que hace y le gusta mostrarlo y compartirlo con sus visitantes. Acompañados de una picada exquisita, nos mostró parte de lo que está haciendo en su particular rincón del mundo enológico y la verdad es que nos sorprendió.





La marca con la que etiquetan sus vinos es Arena. Más abajo los reseñaré. De todas maneras fuimos probando algunas perlitas que están por salir al mercado, algunos vinos de pileta, y lamentablemente no llegamos a probar todo lo que Damian nos ofrecía porque nos esperaban en la siguiente bodega. Es una lástima porque seguramente nos hubiese encantado seguir la charla y la compañía. Pedimos disculpas y seguramente volveremos a vernos con los amigos de Finca Lignac para seguirla.

Empecemos a hablar de los vinos probados, que fueron unos cuantos.
Arrancamos con una extrañeza. Un blanc de noir de Cabernet Sauvignon, completamente transparente. Apenitas un reflejito rosáceo, pero practicamente imperceptible. En nariz se mostraba un poco herbáceo y tenía una entrada dulzona y fresca. Una muy buena acidez y un cierto músculo aguerrido.
Nos enteramos luego de probarlo que era el vino base con el que producen su espumante mediante el método ancestral o de una única toma de espuma en botella. El espumante en cuestión tiene un rico aroma a cáscaras de naranjas. En boca es fresco y de una burbuja fina con una buena presencia a pesar de nos ser demasiado largo. Simple y directo en su expresión fresca y un poquitín afrutada.
El vino tranquilo está en producción experimental y probablemente el año que viene salga embotellado como varietal. Esténse atentos que está buenísimo.


Luego probamos el Arena Malbec 2017. Tiene un toque ahumado y como anisado en nariz y una rica fruta en boca, además de ser fresco y con una buena acidez natural y viva. Es de la cosecha 2017 y tiene un toquecito de Bonarda. Un muy buen vino que me gustó particularmente por su carácter fresco y complejo.

De la misma línea probamos el Cabernet Sauvignon con unos frescos aromas a anis y fruta negra y una boca directa y disfrutable. Buen Cabernet en su faceta más amable y entradora y un perfil fresco.


Finalmente probamos el Arena Selección de Barrica Cabernet Sauvignon 2017. Mucho más untuoso y mantecoso si se quiere. Con el perfil láctico que le da su paso por madera y el mismo aroma anisado de su hermano sin madera. Buenísimo y fresco en boca. Más pesado y al que hay que esperar más, pero también disfrutable.
Después empezamos a probar vinos de tanque, de piletas. Algunos en medio de la fermentación maloláctica, otros más terminados. Todos en plan de convertirse en buenos vinos, bien del lugar. Expresando esa fruta fresca y vivaz que encontramos en todo San Rafael.
Agradecemos muchísimo a Damian por recibirnos de la mejor manera y esperamos seguir en contacto para ver hacia donde conducen los caminos del destino a Finca Lignac.
Les dejo AQUI el enlace a su página web para que sigan investigando.

CONTINUARA...

Comentarios